miércoles, 12 de febrero de 2020

LA SEGURIDAD EN EL CAMINO


n aspecto importante, y motivo de preocupación por la mayoría de los que hacemos o vamos a realizar el Camino de Santiago es la Seguridad, desde los puntos de vista preventivo y de atención en los casos de que algún incidente nos haya acontecido.
 
   Por este motivo he recopilado información de medidas básicas e información institucional de la atención que vela por la seguridad del peregrino a lo largo del camino.
 
   Realizar el Camino de Santiago es una experiencia maravillosa y muy recomendada, pero, ¿alguna vez te has preguntado si es seguro hacer el Camino? ¿Qué pasa si tienes un accidente mientras haces la ruta? ¿Puedes sufrir el ataque de algún animal? ¿Te pueden robar?
 
   Mantengamos la calma, que todo esto no es nada que no pueda pasarte en cualquier otro lugar.
   Así, en el Camino también tienes que estar alerta a todo lo que pasa a tu alrededor y tener en cuenta la seguridad.
   Si sufres un robo, o cualquier otra incidencia, comunícalo inmediatamente a la policía y denúncialo para su investigación.
 
 


   En el Camino "tó el mundo no es güeno". Durante la ruta diaria no hay que dejar nunca la mochila o la bicicleta sin vigilancia y hay que llevar el dinero, la tarjeta de crédito y el DNI o pasaporte en una bolsa cinturón (riñonera).
   Afortunadamente, los casos de robos en los albergues son muy poco frecuentes. De todos modos, y especialmente en los albergues más grandes, es necesario tomar las elementales medidas de seguridad y no dejar olvidados los objetos de valor mientras estamos, por ejemplo, en la ducha o paseando por la población.
   También hay la posibilidad, de hecho la más frecuente, de dejarnos alguna cosa olvidada en alguna de las múltiples paradas habituales a lo largo de una etapa (bajo un árbol, en un bar, etc.).
   Si se va acompañado, hay vigilar las mochilas (o alforjas en caso de bicigrinos) mientras uno se esté duchando, así se evitará pérdidas innecesarias o posibles hurtos.

   Para los que llevan bicicleta hay que asegurarse de que por la noche esta quede a buen recaudo, no hay que dejarla nunca (ni siquiera encadenada) en la calle o en un sitio no cerrado, para ello hay que intentar pernoctar en Albergues que tengan un lugar para guardar la bici cuando nos encontremos en ellos.
 
   Mantén en todo momento las pertenencias a la vista, sobre todo en áreas de descanso y albergues.
   Llévate la mochila a donde quiera que vayas. Nunca la dejes sola, porque puede que no la encuentres cuando regreses.
   Cuando quieras echar una pequeña cabezada, intenta que alguien de confianza esté despierto cerca de ti
   Lleva los documentos personales (DNI, pasaporte) y objetos de valor (dinero, tarjetas) en un lugar seguro y que no esté a la vista.
   El peregrino nunca debe separarse de su documentación (pasaporte o DNI), tarjeta de crédito, credencial del peregrino, tarjeta de la Seguridad Social o seguro médico etc.
   Incluso en el momento de la ducha (dado que en la mayoría de los albergues las habitaciones son compartidas) se recomienda portarlos en fundas impermeabilizadas.
   Desconfía de extraños que te recomienden atajos o te ofrezcan servicios fuera de los puntos de información.

   En principio, la seguridad en el Camino de Santiago depende en cada tramo de la localidad o municipio concreto por el que este pase. Es decir, la seguridad depende de la Guardia Civil y/o de la Policía Municipal de cada zona, como dependen de ellos la seguridad y protección ciudadana en general.
Número 062 de la Guardia Civil
    A través de este teléfono te atenderán directamente, las 24 horas del día, los 365 días del año.
   Una vez recibida la emergencia en ésta línea telefónica, la Guardia Civil moviliza tanto a personal de este Cuerpo, como a los recursos necesarios para la atención de la emergencia.
   Si no tienes claro si la emergencia es competencia de la Guardia Civil, ponte en contacto con ellos que te atenderán y, en su caso, comunicarán la incidencia al cuerpo de seguridad que tenga competencia sobre ella.
   En caso de peligro inminente para las personas o los bienes, puedes pedir auxilio a la Guardia Civil, que aunque no esté dentro de sus competencias, te atenderá inmediatamente hasta que el cuerpo policial que deba actuar esté en condiciones de prestarte el auxilio pertinente.
 
Número 112, para obtener asistencia inmediata en caso de emergencia en España

   En el número 112 es un número único de asistencia ante cualquier tipo de emergencia:
  • Sanitaria [ambulancia].
  • De extinción de incendios [bomberos].
  • Salvamento o seguridad ciudadana [Policía y Guardia Civil].
   Tras la comunicación a esta línea de una emergencia, se movilizan y coordinan de manera aislada o en conjunto, los recursos sanitarios, policiales (Cuerpo Nacional de Policía, Guardia Civil, Policías Autonómicas y Policía local), recursos de extinción de incendios, rescate y protección civil, con el fin de atender las distintas emergencias ocurridas y demandadas, por lo cual es fundamental que al comienzo de cada etapa nos aseguremos de que llevamos el móvil con la batería cargada a tope.
 
 

 
Seguridad vial

   Lo que sí existe por parte de ciertas asociaciones u organizaciones campañas y acciones encaminadas a fomentar y asegurar la protección y seguridad de los peregrinos. Por ejemplo, el   Camino de Santiago cuenta con varios puntos negros en materia de seguridad de tráfico, dado que parte de sus trayectos cruzan por carreteras nacionales y locales, un hecho al que se le suma un número insuficiente de pasos de cebra que ha propiciado que más de un peregrino pie, o un bicigrino, haya sido atropellado. Por estos motivos la Sociedad de Xestión del Xacobeo y la Fundación Mapfre pusieron en marcha una campaña de seguridad vial que se llevó a cabo por todos los albergues del Camino de Santiago, donde se repartieron a los peregrinos reflectantes y material con recomendaciones viales básicas de carácter preventivo.
 
 
   Hay que llevar ropa llamativa y reflectante para advertir tu presencia en vías y carreteras.
   Aunque lleves teléfono móvil y contactes periódicamente con tu familia y amigos, conviene que tus allegados conozcan al detalle el plan de ruta. Evita muchos problemas y desde luego es un excelente ayuda ante cualquier emergencia.
 
Si marchas a pie:
  • Sigue y respeta las marcas y señales del Camino; si observas alguna deteriorada comunícalo en el próximo albergue.
  • Marcha siempre por el arcén y por la izquierda, en el sentido contrario a la marcha de los vehículos; si vas en grupo, mejor en fila de a uno.
  • Nunca cruces la carretera en una curva o cambio de rasante.
Si marchas en bici:
  • Utiliza casco homologado, circula por la derecha y cerca del arcén; si vas en grupo circulad en fila de a dos.
  • Haz uso del candado y no pierdas de vista la bicicleta si a lo largo del Camino vas a desprenderte de ella.  
 
   Otro ejemplo lo constituyen los voluntarios de Protección Civil que colaboran en el Plan de Atención al Peregrino (PAP) y que atienden tanto solicitudes de información como asistencias sanitarias. Estos Grupos de Protección Civil de Atención al Peregrino están constituidos por voluntarios organizados en diferentes agrupaciones para hacer frente a las posibles necesidades de los caminantes. Establecen turnos para cubrir las zonas por donde pasa la ruta jacobea, especialmente el Camino Francés, los caminos del Norte, el Camino Portugués y la Ruta de la Plata, por ser donde hay un mayor número de peregrinos. 
   Los voluntarios patrullan los itinerarios en grupos mínimos de dos para ofrecer ayuda personalizada, asistencia de primeros auxilios, traslados de heridos y búsqueda de peregrinos extraviados. Estas agrupaciones de voluntarios trabajan en colaboración con el Centro de Coordinación SOS Galicia para informar a tiempo real de las incidencias y las solicitudes de ayudas.
      Como resumen que podríamos decir que hacer el Camino de Santiago es una manera de viajar seguro, aunque no esta exento de peligros, como la vida misma y que en todo momento hay que usar el Sentido Común para abordar las dificultades que puedan surgir a lo largo de él.
 
 
 

miércoles, 5 de febrero de 2020

DEFINICIÓN DEL PEREGRINO

  

  
   oy voy a revisar y reeditar una entrada que realicé allá en el 2012 cuando hice mi primer Camino. 

   La encontré entre las muchas lecturas que realicé antes de ponerme en marcha  para prepararme y respondía a la pregunta sobre lo que es un Peregrino y cual debe ser su actitud..
   Al cabo del tiempo y después de unos caminos realizados ha confirmado punto por punto todas las afirmaciones que se hacen y que como todos mis compañeros peregrinos he trata de inculcar a quien me ha acompañado en la realización de esta misteriosa ruta.
   Ahora me parece oportuno ordenar todas las ideas que transmite y por lo tanto para los que no las conocen la vuelvo a editar.
 
   Pensad en cada punto.

   "Jaime Figueras pone negro sobre blanco para responder a esta pregunta, que tanta polemica levanta, de qué es un auténtico peregrino:
 
- Si tu decisión de peregrinar a Compostela es únicamente personal y no provocada por amigos o porque está de moda…

- Si, creyente o no creyente, eres capaz de añadir a esta decisión un poco de espiritualidad…
 
Si proyectas tu Camino según tus posibilidades pero siempre con el objetivo último de llegar a Compostela…

- Si procuras elegir tu equipo en cuanto a su función y no a las “marcas”…

- Si eliges bien tu calzado para evitar ampollas y sin embargo estás dispuesto a soportarlas…

- Si prescindes de lo superfluo y consigues que tu equipo no supere el 10% de tu peso…

- Si estás dispuesto a aceptar con una sonrisa que en algún momento tu gratificante ducha de fin de etapa se enfríe…

- Si estás dispuesto a dormir en sencillas camas y a veces, rodeado de ronquidos…

- Si consigues adaptarte a la elemental rutina de las etapas y eres capaz de afrontar los imprevistos con buen humor…
 
- Si eres capaz de convivir con otros caminantes sin tener en cuenta su raza, origen, credo, nivel social, intelectual o económico…

- Si eres capaz de aceptar de ellos una opinión distinta a la tuya y además considerarla…
 
- Si la meteorología adversa sólo influye en tu atuendo y no en tu estado de ánimo…

- Si estando cansado, no te desanimas y dices: Ultreia! Adelante!…

- Si eres capaz de ayudar al que lo necesita y aceptar las necesidades de los demás…
 
- Si el caminar te satisface y las ampollas y calambres son únicamente inconvenientes secundarios…

- Si eres capaz de no contar ”batallitas” y en cambio escuchar las de los demás…
 
- Si al acercarte a Compostela sientes la necesidad de frenar tu ritmo para retrasar la llegada…
 
- Si al llegar ante la Catedral y escuchar una gaita gallega te invade la emoción…
 
- Si, creyente o no creyente, te emociona la “Misa del Peregrino” al ir recordando tus jornadas y si al final no te sientes identificado, lo consideras sólo un error humano…
 
- Si contestas con una sonrisa al solicitar tu Compostela cuando, después de tus cientos de Km. caminados, te preguntan por qué no sellaste en Melide…
 
- Si decides ir a Fisterra , te extasías con la muerte del sol en Occidente y sin embargo te abstienes de quemar tus viejos calcetines…
 
- Si al volver a tu vida cotidiana consideras todos los buenos deseos que has acumulado en el Camino de las Estrellas y sobre todo: los llevas a la práctica…
 
- Si cumples con todo ello mi amigo, serás el auténtico peregrino poseedor del Espíritu del Camino….
 
- …Y lo que es más importante: Serás una persona sana en cuerpo y alma."

 

viernes, 31 de enero de 2020

REFLEXIONES SOBRE EL CAMINO DE SANTIAGO




i bien el Camino como espacio físico no es esencialmente distinto que cualquier otro sendero sí podemos afirmar que no es lo mismo ser peregrino que senderista o cicloturista.
   Y es que el Camino nos hace apreciar una serie de elementos y circunstancias muy concretas: el andar por una ruta que ha sido pisada, durante más de mil años, por millones de peregrinos con sus ilusiones, su fe y sus anhelos; el trato con los otros peregrinos que vamos encontrando; la acogida en los albergues y el compartir allí las experiencias del día a día; las largas horas de caminar en soledad con frío, con calor o con lluvia; el encuentro con las gentes que viven a sus orillas,... son elementos que van a ir ocasionando en nosotros un cambio de percepción en todo lo que nos rodea.

 
   No se trata de que retrocedamos a la edad media ni que nos convirtamos en nuevos templarios, sino que nos va a ser posible redescubrir una serie de valores que nuestra habitual vida ajetreada nos impide apreciar. Para ello es importante observar una serie de detalles como son:
  • El silencio, escuchando los sonidos de la naturaleza: el viento, los pájaros, tus pisadas,... Aunque camines acompañado, siempre encontrarás momentos de silencio. Aprovéchalos.
  • Calma, sin prisas por llegar cuanto antes a Santiago o al final de cada etapa. Si dispones de pocos días es mejor hacer menos kilómetros e ir más despacio.
  • Contemplación, que implica una actitud reverencial con todo aquello que nos rodea, sea arte, naturaleza o personas.

 
   Los motivos que hoy empujan a los peregrinos pueden no ser los mismos que en la época medieval. No en vano, el Camino de Santiago es una infinidad de razones, tantas como personas lo recorren. Más aún, el Camino está abierto a todos, a todas las búsquedas y a todos los afanes y, como dice un poema del siglo XIII, « no sólo a católicos sino aún a paganos».Pero a pesar de esta natural diversidad, la experiencia fundante del Camino no es otra que la búsqueda de la trascendencia, la experiencia de Dios. Si olvidamos esta dimensión, el Camino se reduce a meras anécdotas, a un peculiar turismo...¡y hay tantas ermitas e iglesias en el Camino!. Muchos dicen que el Camino «empieza» en Santiago, pero bueno, eso es un secreto que, en todo caso, ya descubrirás.


 
   La peregrinación por el Camino de Santiago aunque implica un esfuerzo físico, en su esencia, se trata de una experiencia espiritual. Así como solemos prepararnos físicamente antes de comenzar el recorrido por el Camino, es aconsejable tomarse también un tiempo de preparación en este sentido, basado en un período de reflexión.
   Lo que más valor tiene del peregrinaje a Santiago es el camino interior, un sentimiento que llega tanto a cristianos como a no cristianos y que empieza al despojarse de lo material llevando consigo lo estrictamente necesario y haciendo a un lado lo superfluo, hecho que al final, hace que te plantees el cambiar muchos aspectos de tu vida.

 

 El Espíritu del peregrino: la filosofía de la Ruta Jacobea

   El Espíritu del peregrino no es algo muy tangible que podríamos describir, viene a ser una clase de sentimiento espontaneo asociado a pequeños actos y milagros que suceden al estar recorriendo el trayecto de peregrinación.
   Un sinnúmero de personas describen la experiencia como una realización personal que genera en ellos una gratitud divina, exponiendo que esto es lo más importante e impresionante que les ha dejado el peregrinar por la Ruta Jacobea. Caminar por una vía que ha sido pisada durante más de un milenio por millones de peregrinos con su fervor y fe, el trato al interactuar con otros peregrinos, la calurosa acogida en los albergues u hostales y compartir las experiencias que vas viviendo cada día, las largas horas de caminata en soledad, con variaciones climáticas, etc., son elementos que van a ir ocasionando un cambio de percepción de todas las cosas que tenemos alrededor.
   A esto se logra llegar mediante una serie de valores que en nuestra vida habitual y ajetreada no logramos apreciar.

 
   Una de las grandes verdades, es que el Camino de Santiago te cambia interiormente. Todo el mundo en algún momento de su vida pasa por momentos malos y problemas graves. Nadie esta a salvo de un accidente inesperado, de una enfermedad, situaciones de estrés de la vida cotidiana, momentos de inestabilidad, rupturas de pareja, una lista interminable que no quiero alargar más, pero son momentos que necesitamos tener a alguien que nos escuche.

 
   El Camino de Santiago es capaz de aportar muchos beneficios a las personas. Siempre hay quienes deciden hacerlo solo/a o acompañado. La experiencia es indescriptible cuando se va por libre, solo, porque uno va continuamente aislado del mundo, aislado de todo. El hecho de caminar tantas horas con tus pensamientos te vincula con la naturaleza, te hace para reflexionar, tener tiempo real para ti hace que aprendas a conocerte mejor.
 
   Podríamos decir que la magia del Camino es un misterio, que no conoces hasta que lo vives. Pero quien lo prueba, no puede evitar volver y volver año tras año. Ese afán de superación, de ayudar al prójimo , esas vivencias con tus compañeros peregrinos, las cenas todos juntos, los albergues, la desconexión de todo durante el viaje … son momentos que lo cambian todo, momentos que perduran en nuestras retinas para siempre.
   Por eso creemos que hacer el Camino de Santiago es una buena terapia. No imaginas las diferencias que puede haber en tu persona antes y después de hacer el camino, te hace ver todo desde otra perspectiva, te cambia interiormente, te hace mejor persona y te cura las heridas.

 

Motivos de la peregrinación

Tradicionalmente, los motivos para peregrinar se dividían en tres grupos:
  • Como un deseo personal
  • Para cumplir una promesa o un voto
  • Como penitencia por los pecados incurridos
   En la actualidad, las personas que deciden hacer el Camino de Santiago, pueden sentirse atraídas por su aspecto cultural, por su diversidad y belleza paisajística, por el simple hecho de vivir la aventura, por visitar la tumba del Apóstol Santiago, como reto personal, para ponerse en forma, para reflexionar y encontrarse con uno mismo, para interactuar con otros peregrinos, por turismo, entre otras muchas razones; pero se podría decir que todas estas motivaciones son un complemento de la parte espiritual y religiosa caracterizada por el Camino, la cual frecuentemente acerca a los peregrinos a Dios.

 

viernes, 24 de enero de 2020

EVOLUCIÓN DEL CAMINO DE SANTIAGO

  
   ¿Alguna vez te has preguntado por el cambio que ha sufrido el Camino en las últimas décadas? Con los años todo cambia y el Camino de Santiago no iba a ser menos, por eso es el momento de hablar de la evolución del Camino de Santiago.

 
  
   nte todo debes de saber que te espera un cúmulo de sensaciones buenas por vivir, porque
el Camino de Santiago es magia. Pero esta magia no se ha forjado de la nada, porque hablamos de un Camino que tiene mas de mil años de historia, de los que ya hemos hablado en otros lugares de este Blog¿Pero cómo ha sido la evolución del Camino de Santiago en los últimos años? 

Evolución del Camino de Santiago: ¿Cómo ha cambiado?

   Los orígenes del Camino de Santiago, un poco de historia (Aunque es de sobra   conocido, no esta mal que recordemos el comienzo). 

 
   El eremita Paio, alrededor del año 820-830, descubrió la tumba de Santiago el Mayor. Y luego de este suceso, tendría lugar la creación del «locus Sancti lacobi«, un lugar sagrado en el que venerar sus restos.
   Estos son los verdaderos orígenes del culto a Santiago, porque se estima que fue en el año 812 o entre los años 820-830 cuando se encontraron las reliquias que se le atribuían al Apóstol Santiago.
   A finales del siglo IX, el Camino de Santiago empezó a extenderse por Europa. Más adelante, ya en el siglo XI, el número de peregrinos aumentó de forma considerable gracias a los contactos culturales entre las naciones europeas.


 
   La historia también cuenta que Alfonso II, rey de Asturias, ordenó construir una iglesia en el lugar en el que reposan los restos del apóstol Santiago. Sería en el siglo XV cuando la iglesia pasaría a convertirse en uno de los mayores centros de peregrinación. De ahí nace el origen del actual Camino de Santiago tal y como se le conoce hoy en día.
 
   Pero el número de peregrinos empezó a crecer de forma amplia desde el siglo X. Era una ruta de peregrinación muy popular, junto a la de Roma y Jerusalén. Fue desde entonces cuando la población europea empezó a establecer contactos e intercambios dentro del terreno religioso, emprendiendo una peregrinación más activa. Es más, los monarcas de Castilla y León, Aragón y Navarra facilitaron este viaje construyeron puentes, edificaron hospitales y repararon caminos.
 
   Después del siglo XIV se produjeron problemas sociales en Europa que desviarían a los peregrinos hacia otros destinos. El Camino de Santiago en este siglo perdería el interés que alcanzó años anteriores. Esto se debió en parte por la serie de acontecimientos desagradables que se sufrieron como las guerras, el hambre, peste, sequías, malas cosechas… Durante estos años tan malos, el Camino de Santiago cayó en el olvido.
   El Camino de Santiago estuvo un tiempo en el olvido pero luego volvió con más fuerza que nunca.

Cuando empezó a cambiar todo: 1962 y 1993.

  

   Aunque tras la Edad Media y Moderna el Camino de Santiago fue perdiendo importancia, en el año 1962 se empezaron a retomar las cosas. Fue en ese momento cuando se decidió que se señalizaría el Camino. El propio Diario Vasco sacó a la luz que 14 maestros estaban realizando una peregrinación desde Roncesvalles para «actualizar la antigua marcha de los peregrinos por el Camino Jacobeo».

 
   Sin embargo, la hora de la verdad llegaría en el 1993 con El Año Santo Compostelano (este es el verdadero momento que marcaría la evolución del Camino de Santiago) Fue por aquel entonces cuando el gobierno autónomo gallego decidió potenciar su gran valor enfocándolo como un recurso turístico de valor. Una experiencia destinada a ese perfil de peregrino religioso tradicional. Por lo que fue en el año 1993 cuando tuvo lugar el Xacobeo 93 y la gran campaña llevada a cabo para potenciar el Camino de Santiago.

   El Xacobeo 93 hizo que el Camino de Santiago volviera a cobrar esta importancia. Se obtuvo colaboración con las comunidades autónomas por las que atraviesa el Camino en España y desde entonces, es muy común ver cómo se hace el Camino de Santiago a pie, en bicicleta y en caballo. Y desde distintos rincones del mundo. Se empezó a indicar tal y como lo conocemos hoy en día, con flechas pintadas de amarillo, postes y otras señales relacionadas con la concha o vieira.
   Sin duda alguna el siglo XX marcaría un antes y un después, porque fue en este momento cuando el Camino de Santiago volvía a popularizarse y convertirse en una ruta de peregrinación obligada para los fieles y por vocación. Anualmente millones de peregrinos se desplazaban para emprender esta ruta.

 

En la actualidad, personas de todo el mundo hacen el Camino de Santiago 

   El Camino de Santiago es una ruta que recorren caminantes de todo el mundo con el objetivo de llegar a Santiago de Compostela, porque es la ciudad en la que veneran las reliquias del Apóstol Santiago el Mayor. Es una ruta de peregrinación que ya se ha recorrido desde la Edad Media, junto a las de Roma y Jerusalén. Y que está en auge desde hace unos años para aquí.
 

Camino de Santiago. Patrimonio de la humanidad

   El Camino Francés y las rutas francesas del Camino fueron declarados Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en los años 1993 y 1998. Es el Camino más popular hoy en día y el que más peregrinos tiene, algunos que parten desde Roncesvalles y otros desde lugares más próximos a Santiago para completar los 100 km que son necesarios para obtener la Compostela
 
   Pero los éxitos no terminaron aquí, porque la Fundación Príncipe de Asturias en el año 2004 concedió el Premio Principe de Asturias de la Concordia como el «lugar de peregrinación y de encuentro entre personas y pueblos, que se ha convertido en el símbolo de fraternidad (…)«.

 
 
   Desde entonces no ha parado de crecer y de hacerse popular. Cada año más peregrinos de toda Europa y de todo el mundo deciden emprender esta maravillosa aventura.

Dejemos la historia aparte, ¿como ha cambiado el Camino?

   Sin tener en cuenta las experiencias de tantos siglos atrás y hablaremos como ha cambiado el Camino en estos últimos años.

 
  
Albergues y alojamientos:
   Debido al auge en el Camino en estos últimos años muchos emprendedores han decidido montar su albergue u alojamiento para dar cobijo al peregrino, por lo tanto hay muchos más alojamientos que antes y mejores.
 
   Esperemos que todo no se valla al traste, como suele pasar en otras situaciones de auge, al final la burbuja explota, ya conocemos varios casos de albergues que han tenido que cerrar por la atroz competencia que hay, ahora mismo en el Camino Francés en general hay demasiados albergues para los peregrinos que pasan.
 
   La gente en foros e internet a menudo comentan… esto tiene que reventar por alguna parte, el Camino está siendo demasiado comercial. etc.

 
La mente y necesidades de los peregrinos: 
 
   Una cosa lleva a la otra, ¿por que hay más albergues y mejores?, por que los peregrinos lo demandan, punto.
   Es fácil ver como cambia el perfil del peregrino en el Camino, irremediablemente cada año que pasa queremos todos mejores albergues, más baratos y con habitación doble con vistas si es posible, por favor.
   Es algo que es lógico y normal, ¿quien no quiere lo mejor al mejor precio posible? Pero aquí aparece la eterna lucha entre el peregrino autentico y el turigrino, digamos que no se suelen llevar muy bien.
 
   A mucha gente cuando llegan al albergue no le hace gracia que se les hallan adelantado por ejemplo una pareja que dejaron atrás en el Camino hace 15 km, encima tienen maletas troley…
Es un ejemplo extremo para que se entienda, pero no por ello deja de ser real y se ha dado el caso.