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miércoles, 14 de agosto de 2019

OCTAVA JORNADA: MANSILLA DE LAS MULAS - LEÓN

ltima Jornada  por este año, en el que hemos cruzado el ecuador de nuestro Camino a Compostela y nos enfilamos hacia nuestro destino principal en la Catedral de Santiago.
   Isabel es la encargada de despedir esta serie de relatos de este tercer tramo con esta Etapa de 20,59 kms según el Endomondo y que se desarrolló el domingo 26 de Mayo del 2019, con un viento inicial suave y unos 12º C pero que fue subiendo hasta los 24º C al final al entrar en León.

Plano de la Jornada
 
Perfil de la Etapa:
 

"Etapa: Mansilla de La Mulas-León

   Es la última etapa por este año.
   Salimos a las 6.45 h. Hace frío. Nos hacemos una foto de recuerdo en el crucero que está antes de cruzar el río Esla por un puente de piedra.
   Como todos los días Isidro, Dani, Roy y hoy también Edelio llevan los coches al final de la etapa y nos dan alcance mas allá de Puente de Villarente.


   Seguimos por un camino de tierra a la izquierda, paralelo a la carretera. Tenemos las manos heladas. Se echan en falta unos guantes.
   El polen vuela como copos de nieve y forma un manto blanco a nuestros pies. Es un espectáculo pero para los alérgicos como yo resulta un poco inquietante.


   A 4.6 km de Mansilla de Las Mulas nos encontramos con Villamoros de Mansilla. Continuamos caminando y a 1.4 km está Puente de Villarente, pequeña localidad perteneciente al municipio de Villaturiel. A la entrada está el Bar Casablanca donde damos cuenta de un buen desayuno con un bizcocho casero y aprovechamos para calentarnos las manos con la taza de café con leche.
   Después del descanso seguimos por un pequeño bosque y nos encontramos con una pasarela de madera para cruzar el río Porma. El puente de origen medieval, está en obras. Su tamaño inicial se amplió hasta alcanzar una veintena de bóvedas sobre las aguas. Este puente sufrió varios percances a lo largo de los siglos, uno de los cuales tuvo lugar en el siglo XIV cuando una riada lo reventó por la mitad.
   Entramos en el pueblo. En una pastelería que se llama Horno Artesano y que nos han recomendado, Yolanda y Nati no pueden resistir la tentación y se compran una bomba de crema y un San Julián. Por lo que cuentan, exquisito.

 

   A 4.4 km queda Alcahuera y luego hay 2 km más hasta llegar a Valdelafuente. Vemos cigüeñas, vacas, gansos, campos de cultivo…


   A lo lejos divisamos la ciudad de León. La entrada por un polígono industrial se hace un poco pesada pero la visión de la catedral a lo lejos nos anima.


   Entramos en la ciudad y nos dirigimos directamente a la catedral. Es impresionante. No puedo de dejar de mirar las vidrieras. Nos sellan la credencial y nos dirigimos al Hotel Alfonso V donde nos alojamos.


   Almudena y Edelio se despiden de nosotros porque tienen que partir ya. Es una pena que no pueden compartir con nosotros la comida de final de etapa. Hoy nos damos un homenaje. Hemos reservado mesa en Ezequiel.  Nos sirven de primero: embutidos variados de la región, ensalada, patatas con almejas y congrio, picadillo de chorizo y de plato principal caldereta de cordero. Después de los postres y el café nos dirigimos al hotel para la sana costumbre de la siesta.


   Por la tarde salimos a dar una vuelta por la ciudad y vemos por fuera el Hostal de San Marcos que está en obras. Nos hacemos unas fotos en la escultura del peregrino cansado y nos vamos a tomar unas tapas al barrio húmedo.

 
 

   Isidro lleva todo el día pegado al teléfono esperando noticias. Está pendiente de que nazca su nietecita y el parto se está retrasando. Nos va comunicando periódicamente el parte médico. Su nietecita se llama Mara y esperó a que su abuelo regresara al día siguiente para venir a este mundo. Una futura peregrina, seguro."

viernes, 7 de diciembre de 2018

LEÓN, UNA CIUDAD DEL CAMINO


  
n esta entrada vamos a seguir el trayecto que durante siglos han recorrido peregrinos de todo el mundo por la ciudad de León, en su camino hacia Santiago de Compostela.
 




   En el siglo XII, Aymeric Picaud, autor del primer libro-guía sobre la peregrinación del que tenemos noticias, dejó escrito, “Después León, ciudad sede de la corte real, llena de todo tipo de bienes”.

   El punto de partida de nuestro recorrido es un moderno crucero instalado a la entrada de León, nada más finalizar el descenso del Alto del Portillo, que sustituye a otro que fue traslado a la Plaza de San Marcos.
Puente Castro
   Los peregrinos entran a León por el barrio de Puente Castro, antiguo Castro de los Judíos, que fue destruido por Alfonso VIII de Castilla y Pedro II de Aragón en 1196 en su intento de arrebatar la ciudad de León a Alfonso IX. En la antigua Iglesia de San Pedro, que se encuentra en el camino, se ha instalado recientemente el Museo Judío de León o de las Tres Culturas.

Castro Judío a la entrada de León
   Atravesamos el río Torío por una pasarela peatonal que está a escasos metros del puente que construyó Bernardo Miguélez en el siglo XVIII, hoy, destinado exclusivamente a vehículos.

   Al final de la pasarela podemos contemplar los restos de otro puente anterior construido en piedra cuyos orígenes se pueden remontar al siglo X. Recorremos la larga recta de la calle Alcalde Miguel Castaño hasta la rotonda con la avenida de Fernández Ladreda en donde encontramos un punto de atención al peregrino.

   Seguimos por la calle Alcalde Miguel Castaño hasta llegar a la Iglesia de Santa Ana. Antiguamente fue Iglesia del Santo Sepulcro. En el siglo XV perteneció a la Orden de San Juan, cuyo escudo se encuentra en la puerta principal. Junto a la Iglesia se hallaba el Monasterio de los Caballeros de San Juan y un cementerio de peregrinos y cerca el hospital y ermita de San Lázaro. Estaba extramuros de la ciudad.
Acceso al Recinto amurallado por Puerta Moneda
   Tomamos la calle Barahona que nos conduce a los restos de la muralla medieval cuya construcción se inició a finales del siglo XIII. Aquí, se encontraba una de las puertas de acceso a la ciudad medieval y era la utilizada por los peregrinos para acceder al recinto amurallado. Se la conoce como Puerta Moneda debido a que era donde los cambistas de monedas ejercían su profesión. Continuamos por la calle del mismo nombre para girar a la derecha por la calle Escurial hasta llegar a la Plaza del Grano. Este pintoresco rincón de la ciudad de León está presidido por una fuente neoclásica que representa la unión de los ríos Torío y Bernesga en la ciudad. Junto a ella, el Convento de las Carbajalas, del siglo XVI, con un albergue para peregrinos y los ábsides de la Iglesia de Santa María del Camino, hoy denominada del Mercado, en cuyo interior se venera una imagen de la Virgen del siglo XV, de estilo gótico tardío.  
Iglesia de San Marcelo
   Retomamos el camino por la Calle Herreros para salir al Convento de las Concepcionistas construido en el siglo XVI. Por la calle de la Rúa, antigua Rúa de los Francos, llegamos a la Plaza de San Marcelo o de las Palomas donde existen varios edificios singulares: la Iglesia de San Marcelo, construida por suscripción popular a principios del siglo XVII, dedicada al centurión de la Legio VII, Marcelo, martirizado en el siglo III, el Palacio de la Poridad, del siglo XVI, antigua sede del Ayuntamiento de León y el Edificio Botines de estilo neogótico proyectado por Gaudí en 1891.
Edificio Botines, de Gaudi
   Junto a Botines se encuentra el Palacio de los Guzmanes. Es un palacio renacentista de planta rectangular  con torres en las esquinas y patio en el interior. Actualmente es sede de la Diputación Provincial.
Palacio de los Guzmanes
    Enfrente hay una pequeña capilla, la del Cristo de la Victoria, construida a finales del siglo XIX por Demetrio de los Ríos donde, según la tradición se encontraba la vivienda del patrono de la ciudad, San Marcelo, de su mujer, Santa Nonia y de sus doce hijos.
Catedral de Santa María
Interior de la Catedral de León
   El camino sigue por la calle del Cid hacia San Isidoro, sin embargo es obligatorio subir por la calle Ancha para visitar la Catedral gótica de Santa María. Su construcción se inicia en 1255 sobre el solar que, en época romana, habían ocupado unas termas y tras la reconquista de la ciudad el palacio real de Ordoño II, que luego donaría para la construcción de una catedral. Las obras se desarrollaron con relativa rapidez, de ahí que, en 1303, la obra se encontrara prácticamente terminada.
Basílica de San Isidoro
   Descendemos por la calle Ancha y la calle del Cid para retomar el camino hasta llegar a la Colegiata de San Isidoro. Volvemos a leer la Guía del Peregrino Medieval de Aymeric que nos dice “A continuación se ha de visitar en León el venerable cuerpo de San Isidoro, Obispo, Confesor y Doctor, que instituyó una piadosa regla para sus clérigos, y que ilustró a los españoles con sus doctrinas y honró a toda la Santa Iglesia con sus florecientes obras”.
Interior de San Isidoro
Panteón de los Reyes. San Isidoro
   San Isidoro es un templo románico cuya obra se inicia en el siglo XI. Su construcción fue acometida por iniciativa de doña Sancha, esposa del rey Fernando I para que fuese cementerio real. Allí Fernando I trasladó desde Sevilla los restos de San Isidoro y quedó consagrada la Iglesia el 21 de diciembre de 1063.Posteriormente fue reconstruido hasta que concluyeron las obras en 1149. El edificio tiene dos puertas de acceso. La del Perdón (1110-1120), realizada por el Maestro Esteban,  consagrada a los peregrinos, que solo se abre los años jubilares y la del Cordero.

   Tomamos la calle Sacramento que bordea la Colegiata hasta llegar a la plaza de Santo Martino. El Instituto que se ve enfrente fue Hospital de la Colegiata para peregrinos.
Murallas romanas de León
   Bajamos por la calle Abadía,  para contemplar los restos de la muralla romana con sus grandes cubos semicirculares y la torre del Gallo de San Isidoro y por las calles Renueva y Suero de Quiñones llegamos a la Plaza de San Marcos.

El primer edificio que vemos, según avanzamos, es conocido como “La Casa del Peregrino”, que fue un antiguo hospital de peregrinos.
Parador de San Marcos
Interior de San Marcos
Claustro de San Marcos
   El antiguo Convento de San Marcos, hoy parador de turismo, nació como hospital de peregrinos en 1152 a iniciativa de Doña Sancha, hermana de Alfonso VII. De esas instalaciones se hicieron cargo, a finales del siglo XII, los Caballeros de la Orden de Santiago. En el siglo XV el rey, Fernando el Católico, que se había convertido en Gran Maestre de la Orden de Santiago, expresó la necesidad de construir un nuevo edificio. Las obras se iniciaron en 1513 y se prolongaron hasta el siglo XVIII.

   En San Marcos se inicia otro camino que lleva a los peregrinos a San Salvador en Oviedo. Es conocida la frase, popularizada por los peregrinos francos que dice: “quien va a Santiago y no a San Salvador visita al Criado y deja al Señor”. Este camino bordea el Hostal de San Marcos para continuar por la avenida de Peregrinos y remontar el curso del río Bernesga por Carbajal de la Legua, La Robla, Pola de Gordón, Pajares hasta llegar a la Cámara Santa de la Catedral de Oviedo.

   Cruzamos el río Bernesga por el puente construido en el siglo XVIII, y nos adentramos en el barrio ferroviario del Crucero. Su denominación se debe a que es cruce de caminos, el que comunica  con la montaña occidental leonesa y el Camino de Santiago. Caminamos por la Avenida de Quevedo y a pocos metros concluye el recorrido del Camino de Santiago por la ciudad de León.

EL BARRIO HUMEDO
 
   En León no todo son Monumentos e Iglesias, hay una zona que a la caída del atardecer cobra vida propia y es lugar de obligada visita para el peregrino que pernocta en la ciudad.


   «Hay en León tabernas tantas/ que su número me espanta», rezaba la coplilla. Ciudad tradicionalmente cantinera y trasegadora, es sobre todo su cogollo antiguo —casas apiñadas, torres de iglesia, tapial y teja en intrincado trazado medieval y judaico— el que ha venido albergando un mayor número de tascas, figones, bodegas y chigres. Un casco antiguo al que hoy todos llamamos Barrio Húmedo y que rivaliza con la Catedral y San Isidoro —si no vence abiertamente en muchas ocasiones— como lugar de interés para el turista y el peregrino. Entre lo singular del nombre y lo sugerente de su propuesta —cortos y prietos siempre con tapa gratis de por medio—, el forastero pregunta por el Húmedo casi nada más poner el pie en León, y acude en cuanto puede a ese puñado de plazuelas y callejinas en el que generaciones enteras de leoneses se han encontrado, departido, achispado o trabado negocios, camaraderías y amores.

 
   Pero ¿por qué Barrio Húmedo? Ponga, un cronista de la ciudad nos lo explica: «Antes, el vino en León no venía todo embotellado sino que en gran medida se trasegaba. O sea, que llegaban con aquellas grandes cubas, colocaban la goma y lo pasaban para la bodega de la taberna en cuestión. Yo aún me acuerdo de ver hacer eso en El Cuervo en 1970». «Y en ese trasiego siempre se escapaba algo había muchos derrames de vino y esa humedad no se evapora tan fácilmente como la del agua, es más persistente, así que imagínate cómo estarían todas estas callejas antaño. La gente diría: ‘Cómo está esto de húmedo, de mojado’, lo más fácil es que fuera por eso».


   «Aquí, en esta piña tasquera, no se puede pedir agua. Es una herejía», escribe Waldaliso en su castizo rincón Motivos leoneses. «Lo bueno de esta ‘ruta del vino’ es que cada establecimiento es un mundo distinto», indica en otra parte.
Corazón, foro, núcleo, nombre de un grupo pionero del folk leonés, jerga (escribía Crémer en 1964: «Somos los leoneses lo que en el argot del Húmedo se llama ‘más bobobes que una piragua en un cascajal), el Barrio Húmedo es ante todo, y a pesar de los tiras y aflojas con ese nombre que parece aludir a que la verdadera humedad ‘se lleva por dentro’, la verdadera marca y bandera de la ciudad.


   Situado a la derecha de la calle Ancha y la Catedral, el Barrio Húmedo resulta perfecto para practicar la costumbre de “ir de tapas”: probar de bar en bar pequeñas cantidades de productos típicos que en muchas ocasiones se ofrecen gratis con una bebida. Muchos bares se especializan en ciertos alimentos como la morcilla y en todos es posible degustar los vinos de la tierra en los característicos vasos gruesos de cristal. Tras las tapas, resulta recomendable acudir a cualquiera de sus restaurantes.Este barrio se extiende en torno a la plaza de San Martín, popularmente conocida como plaza de las Tiendas. Sus calles deben su nombre a su origen gremial: Zapaterías, Platerías, Azabachería… Merece la pena dar un paseo por él para sentir el agradable ambiente que crean sus múltiples callejas y plazuelas y para dejarse llevar por la animación de los mercados y los comercios. Durante la noche, es un punto de encuentro muy habitual para los jóvenes.